Google, el gigante de Internet, ha anunciado la creación de Measurement Lab (M-Lab), un proyecto que permitirá a los usuarios disponer de información acerca de cómo funcionan sus conexiones de banda ancha y de la política de los proveedores de servicios (los ISP, como Telefónica, Orange, Ono o Jazztel en el caso español) acerca de si alteran o no la velocidad del flujo de datos dependiendo del tipo de tráfico de que se trate.
La medida ha tenido un enorme eco en la comunidad de clientes de banda ancha ya que muchos de ellos son usuarios de redes de intercambio de ficheros P2P, como BitTorrent o e-Mule, que permiten compartir música o películas de forma gratuita. Muchos internautas temen que los operadores vayan implantando crecientes restricciones a este tipo de tráfico por la presión legal a que están siendo sometidos por la industria de contenidos, especialmente, por las productoras de cine y las discográficas.
Esta presión ha llevado a países como Francia e Italia a poner en marcha regulaciones que obligarán a los operadores a investigar el tipo de tráfico de sus clientes y a poner restricciones técnicas a aquellos usuarios que reiteradamente compartiesen contenidos protegidos por copyright.
En cualquier caso, este tipo de tráfico se ha convertido en el mayoritario en las redes y, en muchos casos, las está saturando. Por eso, muchos usuarios intensivos de P2P viven con el temor a que sus respectivos operadores de banda ancha filtren este tipo de tráfico con el objetivo de discriminarlo ralentizándolo. De hecho, en España, algunos operadores cargan con el sambenito de estar entorpeciendo los intercambios P2P.
Desde este punto de vista, la iniciativa del gigante de Internet aparece como la de un deshacedor de entuertos que pone su potencia financiera y tecnológica al servicio de la comunidad de usuarios de Internet al dotar de medios suficientes a los desarrollos de varios investigadores que permitirán medir diferentes parámetros de las conexiones a Internet.
Pero uno de los elementos más importantes de su anuncio es la intención de Google de publicar periódicamente información acerca de las prácticas de cada ISP y dar a los usuarios la información necesaria para tomar la decisión correcta a la hora de elegir su operador. Es decir, y como ha sido traducido inmediatamente por algunos foros, Google se va a dedicar a “desenmascarar” a aquellos proveedores de Internet que hayan caído en el nefando pecado de investigar el tipo de tráfico que cursa cada usuario y frenarlo o acelerarlo en función de sus intereses.
Otra visión
Pero existe otra visión de esta iniciativa aparentemente altruista. Google proporciona servicios de Internet (empezó con búsquedas y correo, y sus servicios se sofistican, como YouTube) que necesitan a las redes para llegar a los usuarios. Y, aunque a Google le conviene que éstas redes sean cada vez más rápidas, no está dispuesta a invertir en ellas, dejando el riesgo a las operadoras. Éstas, por otra parte, han venido manifestando, también de forma creciente, su desacuerdo con la postura de Google, un enfrentamiento que se va agriando conforme Google va invadiendo el terreno de los operadores.
Por eso, el gigante de Mountain View no acaba de fiarse de los intereses comerciales de las compañías de telecomunicaciones y teme que, en algún momento, puedan acabar frenando o dificultando el tráfico desde sus webs. Para vacunar al sector, Google ha empujado durante los últimos años una campaña de lobby en EEUU a favor de la neutralidad de la red, un concepto –adoptado por la Administración Obama– que defiende que todos los tipos de tráfico sean tratados de igual forma, sin que los operadores puedan frenar o acelerar ningún tipo de tráfico, al margen de su contenido.
por Ignacio del Castillo
viernes, 30 de enero de 2009
Google desenmascara a los operadores
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GOOGLE
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